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¡ ENVIANOS
TU HISTORIA E !
TE DEVUELVO LAS FOTOS Soy una chica de 28 años, no voy a
describirme a mi misma, pues no parece objetivo, lo que si voy a
contaros es lo que me ocurrió con una muy buena amiga común de mi
novio y mía; a decir verdad fue el quien me la presento. Se llama
Angeles y tiene 46 años. En cuanto la vi me quede prendada con sus
preciosos ojos de un color que todavía no consigo adivinar, son
muy claritos, entre un verdoso, azul y gris; estos unidos a su pelo
totalmente negro hacen un contraste explosivo. Mi novio esta
realmente prendado de la belleza de su madurita amiga, y en mas de
una ocasión me ha confesado que se trata de una de las pocas
mujeres que ha visto con la que realmente le gustaría hacer el
amor (además de conmigo, claro esta). La hemos utilizado como
elemento para fantasear en nuestra relación sexual, obteniendo
unos excelentes resultados, pues ambos conseguimos altas cotas de
excitación imaginándola. Mi historia comienza un día en que teníamos
que devolver unas fotos que nuestra amiga nos había dejado hace
algunos meses, tenia previsto telefonearla y quedar con ella en
nuestra casa para tomar un café y charlar un rato.
Desgraciadamente, mi novio tenia que trabajar y no podría estar
presente, ya que se trataba de un día entre semana. En cuanto le
conté mi idea a Juan le pareció genial, pero como perfecto
conocedor de lo que sentía por Angeles, me pidió por favor que
intentara de una vez declararme a nuestra amiga para saber si
realmente ella sentía alguna atracción hacia mi o no. Llamé a
Angeles y quede con ella un Miércoles a las 16:30 horas en casa.
Fue muy puntual, en cuanto la vi entrar por la puerta se me erizo
todo el bello de mi cuerpo, iba realmente espectacular, con un
vestido largo y suelto de una fina tela color negro con flores
color lilas, desgraciadamente solo quedaban al aire sus brazos,
pues cubría todo su cuerpo hasta los pies, pero la fina textura de
la tela dejaba adivinar debajo de ella todas sus curvas, me atrajo
poderosamente la atención el ver sus pechos menos erguidos de lo
que acostumbraban, ¿por que? quizás no llevaba sujetador...... ¿quien
sabia? Nos besamos en la mejilla y nos acomodamos en el sofá, para
tomar el café y los pastelitos que ella misma había traído. Hablábamos
de los temas normales, familia, salud, trabajo, etc.... serví el café
y cuando me incline para coger un dulce, me sorprendió parándome
la mano y cogiéndolo ella para acercarlo en su preciosa mano hasta
mi boca. Genial, ella me estaba ayudando a dar el primer paso.
Mientras lo comía no paraba de mirar a sus ojos lascivamente, creo
que se dio cuenta, pues dejo de mirarme y se centro en su café. Lógicamente
correspondí a su ofrecimiento devolviéndole la atención, cogí
un pastelito y se lo acerque a su boca, cuando lo hubo ingerido,
roce parte de su mejilla y sus labios con mis dedos, en ese momento
creo que se excito, pues no pudo evitar el cerrar los ojos y emitir
un breve suspiro. Transcurrió aproximadamente una media hora de
amena conversación, la cual no me acercaba a conseguir mi
objetivo, así pues decidí lanzarme al precipicio: -Angeles, ¿no
te aburre el vivir sola sin compañía alguna? ¿no tienes ningún
noviete por ahí? -No Mari, sabes que desde que me divorcie no he
vuelto a sentir interés por volver a convivir con un hombre, tengo
algunos amigos, pero son solo eso, pues mi experiencia fue tan mala
con mi ex que no me quedan ganas de probar con ningún otro. - ¿Ni
siquiera con Juan? - ¡¡Locuela!! ¿como puedes preguntarme eso?,
es tu novio - Y que, ¿es que acaso no somos lo suficientemente
amigas como para compartirlo? no quería decir que me lo quitases,
solamente te proponía pasar algún ratito los tres juntos. - Me
sorprende que seas tan lanzada con lo joven que eres. - Puedo
asegurarte que no lo he sido antes con nadie, pero contigo es
distinto. - ¿Por que es distinto? - Pues porque tanto Juan como yo
estamos fascinados con tu belleza, y hemos hablado muchas veces
sobre lo magnifico que podría resultar formar un trío ¿que te
parece? - Yo también lo he imaginado en varias ocasiones, pero creía
que no os ibais a atrever. Aunque si te soy del todo sincera aunque
Juan me atrae muchísimo, eres tu la que me tienes fascinada y el
centro de todas mis fantasías sexuales. No he llegado a contarlas,
pero seguro que en mas de una centena de ocasiones me he masturbado
delante de tus fotografías, las cuales guardo en un cajón de mi
mesita de noche, eres una encanto de chica y una verdadera
preciosidad. - Que bueno que por fin me hayas hecho saber esto,
ahora si que no hay nada que me frene, amor mío. Sin dudarlo un
solo momento me despoje de mi camiseta y deje al aire mi par de
tetitas, coronadas por un par de pezones desafiantes que intentaban
llegar antes que yo a la boca de mi amiga Angeles. No fue en
absoluto difícil conseguir su objetivo, pues mi amiga se abalanzo
sobre ellos y comenzó a trabajarlos con enorme pasión con rápidos
movimientos de su sonrosada lengua. Tras unos breves instantes no
puede resistirlo mas y la agarre por su cuello y acerque mi boca a
la suya, propinándole un soberbio beso en la boca, ella correspondió
entrelazando su lengua con la mía; estuvimos un buen rato explorándonos
mutuamente todos los recovecos de nuestras bocas con nuestras
lenguas, sin tapujo alguno. Tanta pasión hizo que algunas babas
chorrearan por la mejilla de Angeles, en cuanto fui consciente de
ello me apresure a lamerlas y a ingerirlas con enorme placer. Mi
amiga se desenfundo de su vestido y ante la total ausencia de ropa
interior, quedo totalmente desnuda ante mi y me preguntó: ¿te
decepcionan mis 46 añitos? Me abalance como una autentica posesa
sobre ella y le confesé lo inmensamente bella que era para mis
ojos y le prometí que la atracción que ejercía sobre mí sería
totalmente intemporal, y que por muchos años que pasaran por su
cuerpo, continuaría amándola incondicionalmente. Tras esta
sincera confesión, me puse manos a la obra que tenía delante de mí:
agarré sus dos pechos y los lleve a mi boca, con la que me recree
lamiendo los oscuros y puntiagudos pezones de mi nuevo amor. No
pude detenerme mucho en ellos, pues estaba loca por explorar partes
de su cuerpo situadas mucho mas abajo: cuando acerque mi boca a su
coño, me quede sorprendida pues parecía que acababa de haberse
lavado sus labios, pues los tenia literalmente chorreando, sin
lugar a dudas no se trataba de agua, pues el aroma que desprendía
su chochito denotaba claramente su excitación y explicaba el
origen de ese liquido, era su flujo el que regaba todo el exterior
de su coño; sin lugar a dudas Angeles lo estaba pasando
estupendamente. Nunca había probado el flujo de ninguna mujer,
pero desde ese día me volví adicta al de mi amiga, aunque tenia
un sabor muy fuerte, me fascinaba lamerlo y tragármelo, mucho más
cuando escuchaba los gemidos de Angeles cada vez que mi lengua
rozaba su clítoris o la entrada de su vagina. Tras un par de
corridas me pidió que la dejase darme un poco de placer, a lo que
yo accedí, ocupando su posición en el sofá tras despojarme de mi
pantalón y mis braguitas. Le sorprendió el ver todo mi chocho
perfectamente afeitado, al parecer no esperaba que fuese tan
aplicada en cuidar mis partes intimas, estuvo admirándolo durante
unos segundos y cuando esperaba que se abalanzara sobre el, me sorprendió
una vez mas diciéndome que me tenia preparada una sorpresa que me gustaría
mucho mas. Bajo hasta mis pies y me despojo de mis calcetines, comenzó
a masajear mis dedos y rápidamente acompaño su masaje con se
lengua, ¡uuuuufffffff!, era una autentica experta, no puede evitar
comenzar a jadear súper excitada, pues me estaba poniendo a cien
con la paja que mi amiga me estaba haciendo en los pies, era fantástico,
nunca antes había sentido algo así; ella no paraba, recorría
todos los dedos de mis dos pies con su lengua, y de vez en cuando
se metía algún dedo entero en la boca imitando una felación. No
consigo recordar la cantidad de orgasmos que tuve durante la "operación"
pero os aseguro que fueron tantos, que quede totalmente extenuada.
Angeles comenzó a vestirse y le pregunte que porque se vestía ya,
me contesto que se había hecho demasiado tarde y que tenía que
hacer algunas compras, además aunque nuestro encuentro había sido
muy agradable, no quería quemar toda la leña la primera vez y
prefería que ambas nos quedásemos con las ganas necesarias como
para desear otro encuentro lo antes posible. Nos despedimos con un
beso en los labios y quedamos en llamarnos otro día y continuar
descubriendo más cosas la una de la otra.
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