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Desde Colombia.
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Hola soy de Colombia, casada, 46 años, mi seudo es Alumna. Estoy aprendiendo a manejar el procesador y otras cosas y este es mi primer trabajo en Word. Espero les guste pues una de mis paginas favoritas es la suya. Quisiera pertenecer a explicitos

DESDE Colombia.

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Tenemos 25 años de casados y nuestra relación estaba cayendo en la rutina propia del tiempo, al punto que decidimos como pareja hacer una revisión de nuestros gustos y preferencias para buscar actividades que pudieran reactivarla.

Entre los temas que tratamos estaba obviamente el sexual y mi esposo apunto que entre otras cosas, a el le gustaba el chat, y la visita de algunas paginas de tipo erótico. Yo no le di mayor importancia pero al menos ya sabia cual era su inclinación y en que gastaba parte del tiempo sentado al frente de la computadora.

Otro tema acordado en que debíamos apoyarnos fue mi deseo de aprender a manejar la computadora y los programas. MI esposo me ofreció su apoyo y prometió ayudarme a conseguir una academia, pero regresar a clases en un sitio a donde va mucha gente no me llamaba la atención. El menciono clases a domicilio y estuvimos de acuerdo en buscar la manera de hacerlo.

Unos días mas tarde me confirmo que había investigado en las academias y en los diarios y que había contactado a una persona que podía enseñarme en nuestra propia casa. Estuve de acuerdo y acordamos el horario y el hizo la contratación de mi profesor particular.

Era un hombre de unos 35 años, bien parecido, y de trato agradable con quien inicie mi capacitación. Tuvo mucha paciencia en indicarme los pasos para usar Windows, y después nos concentramos en los programas comunes usados en las oficinas. Eran dos horas diarias de clase en la mañana y al terminar hablábamos un poco de temas rutinarios como la situación del país, eventos de la ciudad, moda, y cosas sin ninguna importancia, pero que me mostraron una persona además culta. Supe que era casado hacia 10 años y que era el propietario de la academia en donde mi esposo lo había contactado.

Como ya me movía con facilidad pasamos al uso de Internet y creamos una cuenta de correo para mi. Ese día el me mando desde su oficina un mensaje, así que en la noche le mostré a mi esposo lo que había progresado y se mostró muy entusiasmado. Del correo pasamos al uso de las facilidades de Chat y visitamos algunos en los que pude hablar con otras personas. MI profesor verificando mi avance entro en contacto conmigo en uno de los chats públicos.

Fue al día siguiente que llegamos a mirar otras paginas. El chat lo hicimos entrando a una sala de sexo y aparecieron los mensajes privados y atrevidos. No sabia que responder o como enfrentar la situación pero sus indicaciones sobre el anonimato me llevaron a involucrarme en las charlas y a compartir con el las diabluras que decían y las que yo termine escribiendo. Mi cuerpo finalmente sofrió una nueva experiencia y el fue testigo de mi estado y también mi cómplice. El tema sexual entro a formar parte de nuestras conversaciones .

Como si lo hubiera planificado detenidamente, dos días mas tarde tomo de la computadora las direcciones que mi esposo había visitado recientemente y llego mi primer contacto con esas paginas. Los cuerpos desnudos aparecieron ante mis ojos y el mío se sobresalto ante las imágenes. La presencia de mi profesor sentado a mi lado mirando lo mismo que yo veía también me produjo sobresalto. El me hablo de que eran los sitios mas visitados y que era lo mas normal en la actualidad. Lo cierto era que me excitaba y nuestras respiraciones daban fe de nuestro estado. El contacto físico llego cuando el dejo caer su mano en mi muslo y nos miramos tan cerca como estábamos. Nuestras caras se juntaron en las mejillas y seguimos mirando los cuerpos, las posiciones, y las expresiones de placer. Sus manos ya no se quedaron solamente sobre mis piernas sino que iniciaron exploraciones en mis hombros, en mi abdomen, y en mis senos haciéndome desfallecer. La presencia en casa de nuestra empleada domestica impedía que pasáramos a mas, pero ocultos en la sala de la computadora le brinde mis labios e incluso llegue a tocar su cuerpo igualmente.

Esa noche no sabia si comentarlo con mi esposo o no y decidí hacerlo sin darle mayores detalles. Simplemente le dije que había visto las paginas que el visitaba y que me había excitado sobremanera. El pregunto por la actitud de mi profesor en ese momento como sospechando lo que había ocurrido pero oculte lo que en verdad había pasado. Mi esposo en tono cargado de lujuria me dijo que el seguramente se había excitado también y que extrañaba que no hubiera desatado sobre mi un ataque frontal en búsqueda de una relación sexual. Estuve por confesárselo pero me contuve. Su comentario final fue que si lo había disfrutado yo, intentara repetirlo, pero que incluyera una vigilancia sobre las reacciones de mi compañero y dependiendo de mi estado le permitiera acercarse. Ese ultimo comentario taladro mi mente durante parte de la noche y la verdad no dormí suficientemente bien pensando en lo ocurrido.

En un estado de excitación permanente a la mañana siguiente le hable a mi domestica y le concedí el día libre que me había solicitado previamente para poner al día algunas diligencias personales. Ella se fue alegre por mi concesión y quede sola en casa esperando la hora de mi clase. Al ducharme note que mi vagina estaba húmeda y que mi cuerpo estaba caliente como hacia tiempo no lo estaba. Me vestí con una falda corta y blusa descotada y vestí interiores finos y sensuales. Cuando el llego me hizo piropos de como me encontraba y me dijo que nunca me había visto tan bella como en ese día. Me gusto su actitud.

Sentados en frente de la computadora me pregunto que deseaba aprender hoy y con el mayor descaro le dije que quería ver otros sitios de sexo y fotos. Sabia en donde buscar pues conectamos con paginas no solo de fotos sino de reproducciones de movimiento. Con las nuevas imágenes el ambiente subió de calor rápidamente y sus manos de nuevo repitieron el ritual del muslo, hombros, abdomen, senos, solo que en esta oportunidad ya las manos penetraron por debajo de la ropa y sintieron mi piel y yo el contacto. MIs manos también acudieron a su cuerpo y toque si pecho por entre la camisa sintiendo sus vellos cosa que me éxito pues mi esposo no los tiene. MI boca se abrió en los besos y nuestras leguas juguetearon transportando la humedad del uno al otro. Mis muslos se separaron facilitando el acceso a mi vagina y mis manos buscaron su miembro hasta encontrarme con un contacto duro, y de un tamaño que me hizo lanzar un gemido de placer. Estaba todo dado y no había marcha atrás.

Lo que siguió nos separo de la computadora. Teniendo la casa para nosotros solos nos acomodamos en el confortable sillón de la sala. Nuestros cuerpos dejaron caer la ropa al piso y completamente desnudos regresamos a los besos cargados de pasión y lujuria. Lo mire y su visión me excitó aun mas al ver su miembro completamente erecto listo a darme placer. Su cuerpo cubierto de vellos era una nueva experiencia para mi y quise tocarlo en todos los rincones. Mis piernas se separaban recostada sobre el sillón y pude captar el grado de erotismo en sus ojos al ver mi vagina húmeda y preparada. Me chupo lentamente y sentí su lengua en cada rincón aun pasando a mi orificio anal y haciendo que mi cuerpo se estremeciera y arrancándome gemidos de placer. Recibí su pene en mi boca cuando en un 69 inolvidable nos dedicamos a saborear y explorar cada uno al otro. NOs dimos tiempo, paramos, volvimos a retomar y así se nos paso el tiempo de entrega. Luego de un tiempo al fin lo recibí dentro de mi. Sentí cada centímetro de su verga desplazándose firmemente en mi interior y me abandone completamente al placer. Para mi fue una sucesión de orgasmos cada uno mas fuerte hasta quedar sin fuerzas cuando el también llego y lleno de su liquido hirviente todas mis paredes.

Cuando se fue de casa a eso de media tarde, mi vagina presentaba una pequeña hinchazón por lo que había ocurrido repetidamente. Mi sexualidad había despertado nuevamente y me sentía plena y realizada. En la paz de mi lecho matrimonial y cuando mi esposo hábilmente llevo la conversación a este punto se lo confesé. No pidió detalles, solamente me inspecciono e imagino que su mente fabrico el momento de mi entrega. Hicimos el amor muy largo y cobijados con el mayor cariño que había sentido hasta ese momento y luego hicimos un pacto ... teníamos un compañero de cama para ahora estando juntos vivirlo al mismo tiempo. Hemos planeado como hacerlo los tres juntos, estamos trabajando en eso.

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