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TU HISTORIA E !
Tenemos
25 años de casados y nuestra relación estaba cayendo en la rutina
propia del tiempo, al punto que decidimos como pareja hacer una
revisión de nuestros gustos y preferencias para buscar actividades
que pudieran reactivarla.
Entre
los temas que tratamos estaba obviamente el sexual y mi esposo
apunto que entre otras cosas, a el le gustaba el chat, y la visita
de algunas paginas de tipo erótico. Yo no le di mayor importancia
pero al menos ya sabia cual era su inclinación y en que gastaba
parte del tiempo sentado al frente de la computadora.
Otro
tema acordado en que debíamos apoyarnos fue mi deseo de aprender a
manejar la computadora y los programas. MI esposo me ofreció su
apoyo y prometió ayudarme a conseguir una academia, pero regresar
a clases en un sitio a donde va mucha gente no me llamaba la atención.
El menciono clases a domicilio y estuvimos de acuerdo en buscar la
manera de hacerlo.
Unos
días mas tarde me confirmo que había investigado en las academias
y en los diarios y que había contactado a una persona que podía
enseñarme en nuestra propia casa. Estuve de acuerdo y acordamos el
horario y el hizo la contratación de mi profesor particular.
Era
un hombre de unos 35 años, bien parecido, y de trato agradable con
quien inicie mi capacitación. Tuvo mucha paciencia en indicarme
los pasos para usar Windows, y después nos concentramos en los
programas comunes usados en las oficinas. Eran dos horas diarias de
clase en la mañana y al terminar hablábamos un poco de temas
rutinarios como la situación del país, eventos de la ciudad,
moda, y cosas sin ninguna importancia, pero que me mostraron una
persona además culta. Supe que era casado hacia 10 años y que era
el propietario de la academia en donde mi esposo lo había
contactado.
Como
ya me movía con facilidad pasamos al uso de Internet y creamos una
cuenta de correo para mi. Ese día el me mando desde su oficina un
mensaje, así que en la noche le mostré a mi esposo lo que había
progresado y se mostró muy entusiasmado. Del correo pasamos al uso
de las facilidades de Chat y visitamos algunos en los que pude
hablar con otras personas. MI profesor verificando mi avance entro
en contacto conmigo en uno de los chats públicos.
Fue
al día siguiente que llegamos a mirar otras paginas. El chat lo
hicimos entrando a una sala de sexo y aparecieron los mensajes
privados y atrevidos. No sabia que responder o como enfrentar la
situación pero sus indicaciones sobre el anonimato me llevaron a
involucrarme en las charlas y a compartir con el las diabluras que
decían y las que yo termine escribiendo. Mi cuerpo finalmente
sofrió una nueva experiencia y el fue testigo de mi estado y también
mi cómplice. El tema sexual entro a formar parte de nuestras
conversaciones
.
Como
si lo hubiera planificado detenidamente, dos días mas tarde tomo
de la computadora las direcciones que mi esposo había visitado
recientemente y llego mi primer contacto con esas paginas. Los
cuerpos desnudos aparecieron ante mis ojos y el mío se sobresalto
ante las imágenes. La presencia de mi profesor sentado a mi lado
mirando lo mismo que yo veía también me produjo sobresalto. El me
hablo de que eran los sitios mas visitados y que era lo mas normal
en la actualidad. Lo cierto era que me excitaba y nuestras
respiraciones daban fe de nuestro estado. El contacto físico llego
cuando el dejo caer su mano en mi muslo y nos miramos tan cerca
como estábamos. Nuestras caras se juntaron en las mejillas y
seguimos mirando los cuerpos, las posiciones, y las expresiones de
placer. Sus manos ya no se quedaron solamente sobre mis piernas
sino que iniciaron exploraciones en mis hombros, en mi abdomen, y
en mis senos haciéndome desfallecer. La presencia en casa de
nuestra empleada domestica impedía que pasáramos a mas, pero
ocultos en la sala de la computadora le brinde mis labios e incluso
llegue a tocar su cuerpo igualmente.
Esa
noche no sabia si comentarlo con mi esposo o no y decidí hacerlo
sin darle mayores detalles. Simplemente le dije que había visto
las paginas que el visitaba y que me había excitado sobremanera.
El pregunto por la actitud de mi profesor en ese momento como
sospechando lo que había ocurrido pero oculte lo que en verdad había
pasado. Mi esposo en tono cargado de lujuria me dijo que el
seguramente se había excitado también y que extrañaba que no
hubiera desatado sobre mi un ataque frontal en búsqueda de una
relación sexual. Estuve por confesárselo pero me contuve. Su
comentario final fue que si lo había disfrutado yo, intentara
repetirlo, pero que incluyera una vigilancia sobre las reacciones
de mi compañero y dependiendo de mi estado le permitiera
acercarse. Ese ultimo comentario taladro mi mente durante parte de
la noche y la verdad no dormí suficientemente bien pensando en lo
ocurrido.
En
un estado de excitación permanente a la mañana siguiente le hable
a mi domestica y le concedí el día libre que me había solicitado
previamente para poner al día algunas diligencias personales. Ella
se fue alegre por mi concesión y quede sola en casa esperando la
hora de mi clase. Al ducharme note que mi vagina estaba húmeda y
que mi cuerpo estaba caliente como hacia tiempo no lo estaba. Me
vestí con una falda corta y blusa descotada y vestí interiores
finos y sensuales. Cuando el llego me hizo piropos de como me
encontraba y me dijo que nunca me había visto tan bella como en
ese día. Me gusto su actitud.
Sentados
en frente de la computadora me pregunto que deseaba aprender hoy y
con el mayor descaro le dije que quería ver otros sitios de sexo y
fotos. Sabia en donde buscar pues conectamos con paginas no solo de
fotos sino de reproducciones de movimiento. Con las nuevas imágenes
el ambiente subió de calor rápidamente y sus manos de nuevo
repitieron el ritual del muslo, hombros, abdomen, senos, solo que
en esta oportunidad ya las manos penetraron por debajo de la ropa y
sintieron mi piel y yo el contacto. MIs manos también acudieron a
su cuerpo y toque si pecho por entre la camisa sintiendo sus vellos
cosa que me éxito pues mi esposo no los tiene. MI boca se abrió
en los besos y nuestras leguas juguetearon transportando la humedad
del uno al otro. Mis muslos se separaron facilitando el acceso a mi
vagina y mis manos buscaron su miembro hasta encontrarme con un
contacto duro, y de un tamaño que me hizo lanzar un gemido de
placer. Estaba todo dado y no había marcha atrás.
Lo
que siguió nos separo de la computadora. Teniendo la casa para
nosotros solos nos acomodamos en el confortable sillón de la sala.
Nuestros cuerpos dejaron caer la ropa al piso y completamente
desnudos regresamos a los besos cargados de pasión y lujuria. Lo
mire y su visión me excitó aun mas al ver su miembro
completamente erecto listo a darme placer. Su cuerpo cubierto de
vellos era una nueva experiencia para mi y quise tocarlo en todos
los rincones. Mis piernas se separaban recostada sobre el sillón y
pude captar el grado de erotismo en sus ojos al ver mi vagina húmeda
y preparada. Me chupo lentamente y sentí su lengua en cada rincón
aun pasando a mi orificio anal y haciendo que mi cuerpo se
estremeciera y arrancándome gemidos de placer. Recibí su pene en
mi boca cuando en un 69 inolvidable nos dedicamos a saborear y
explorar cada uno al otro. NOs dimos tiempo, paramos, volvimos a
retomar y así se nos paso el tiempo de entrega. Luego de un tiempo
al fin lo recibí dentro de mi. Sentí cada centímetro de su verga
desplazándose firmemente en mi interior y me abandone
completamente al placer. Para mi fue una sucesión de orgasmos cada
uno mas fuerte hasta quedar sin fuerzas cuando el también llego y
lleno de su liquido hirviente todas mis paredes.
Cuando
se fue de casa a eso de media tarde, mi vagina presentaba una pequeña
hinchazón por lo que había ocurrido repetidamente. Mi sexualidad
había despertado nuevamente y me sentía plena y realizada. En la
paz de mi lecho matrimonial y cuando mi esposo hábilmente llevo la
conversación a este punto se lo confesé. No pidió detalles,
solamente me inspecciono e imagino que su mente fabrico el momento
de mi entrega. Hicimos el amor muy largo y cobijados con el mayor
cariño que había sentido hasta ese momento y luego hicimos un
pacto ... teníamos un compañero de cama para ahora estando juntos
vivirlo al mismo tiempo. Hemos planeado como hacerlo los tres
juntos, estamos trabajando en eso.
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