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TU HISTORIA E !
Durante los días que siguieron a mi iniciación al sexo, Jane me aseguraba
que no quería que me fuera a España, que me casara con ella, pero al final
vio que mi marcha era inevitable. Entonces decidió darme una fiesta de
despedida, mejor dicho una oficial y otra extraoficial. Mi amante decía
todo hombre debía medir su capacidad con dos mujeres a la vez si estas
quedaban satisfechas, entonces podría considerarse como un semental en toda reglas.
Dos semanas antes de mi marcha, me dijo que quería llevarme de excursión
con mi amiga Maika, que era otra estudiante española a ver un partido de
soccer (fútbol). Y que para ello tendríamos que pasar una noche fuera. Ben que
debía picarle los cuernos sobre la cabeza, y no me extraña, ya que me
había estado follando a su mujer los últimos seis meses, dijo que quería ir con nosotros, pero Jane lo tenía todo
estudiado ya que el partido coincidía con su timba de poker con sus amigos y eso no se lo
perdía, además como también venía Maika, pero nos pidió las entradas para su
colección, el caso es que vimos el partido, y al volver, al hotel estallo la lujuria en la habitación. Jane
le dijo a Maika que iba a dormir con ella en la habitación y yo en un cuarto a parte, cuando
la españolita se estaba duchando, yo aparecí en la habitación, y
Jane ya me esperaba completamente desnuda haciéndose una paja. Yo me desnude y empecé a besarla, y a acariciarle los
pechos. Cuando de repente, sentí la boca de Maika besándome el cuello, tenía un cuerpo
impresionante, y unas tetas que eran grandes muy grandes, y es que siempre las ocultaba porque le
daba mucha vergüenza el ir prieta, el caso es que note como Jane empezó
a comerme la polla, y mientras Maika hacía lo propio con el coño de la Yankee, cuando estábamos a tono, la coloque a
cuatro patas y mi aparato comenzó a taladrar la almeja de mi amante, mientras esta se comía la
vulva de mi amiga. Era increíble ver el gozo colectivo, cuando Jane se
corrió, agarré a Maika, para taladrarla, pero me pidió que no puesto que era virgen, pero se
puso a cuatro patas y me ofreció otro orificio por donde penetrar,
resulta que del culo no era virgen ni mucho menos de echo tenía un amigo gay
que le enseñó como se tenía que dar por culo, su ojete tan ancho de las veces que la habían
beneficiado, el caso es que al ver mi polla tan baja de moral decidió levantarla, haciéndome una cubana era
una sensación preciosa, cuando se vino arriba me ofreció su culo redondo y prieto, y
comencé a follarla muy lentamente, ella gemía de placer y tenía la capacidad de comer el
coñito de Jane, después de mucho forzar ese orificio me corrí echando un río inmenso de lava en su ojete mientras ella se corría
y al mismo hacía que Jane alcanzara el orgasmo. Mi hermosa amante, estaba
exhausta, pero quería que le follara su culo de gelatina mientras Maika empezó a masturbarse, poco a poco, ella se puso encima, Mi
españolita y mi yankee se besaban como posesas, y Jane movía su cuerpo para que mi polla llegara mas
profundamente, al final se corrió, y yo con ella, cuando me fumaba un cigarro,
las dos seguían enzarzadas haciendo un sesenta y nueve, entonces Maika dijo que quería que la follara como una mujer, y Jane
me endureció mi falo, pero antes me dijo que fuera con cuidado, así que la
empecé a penetrar muy poco a poco, notando la resistencia propia de una
vagina virgen, la pobre estaba tan excitada que se corrió, yo seguía con mi
marcha y poco a poco, comencé meter y sacar muy lentamente, se corrió
lo menos tres veces, y tal era su estado que le temblaban las piernas.
Me corrí en la cara de las dos. Después nos dormimos pues mi cuerpo no daba
más de sí. Al día siguiente, volvimos a la granja, el día antes de mi vuelta a España. En la fiesta de
despedida oficial, Ben me llamo a parte, me ofreció una cerveza, y me dijo con el
semblante muy serio, " te has follado a mi mujer ", yo dije que no,
entonces dijo, como cojones que no, si las tuberías estaban atascadas por
condones usados. Al verme acorralado, Maika me echo un cable, y dijo que la que había esto follando conmigo era
ella, Ben dijo entonces que no sabía como lo sentía y yo que me sonreí y le dije que no pasaba nada, pero luego le dije a Maika
que los cuernos son como los dientes, duelen al nacer pero luego comes con ellos, esa noche mi nueva amante
durmió en mi cama, bueno exactamente no durmió........
Al regresar a España ya no volví a ver a ninguna de mis ninfas que hicieron
de mi un auténtico macho....
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