En
el verano pasado cumplimos diez años de casados y mi marido me
regalo un regalo especial, sabedor de mi pasión por el mar, me
dijo en mi aniversario, mientras cenábamos en un buen
restaurante. El mes de vacaciones lo vamos a pasar navegando en un
viaje por las Baleares con un grupo de personas que han escogido
esta modalidad, total diez pasajeros y tres tripulantes y un
cocinero.
Me puse loca de contenta, que ilusión navegar de isla a isla
buscando parajes tranquilos y bellos; pero pronto me entraron una
serie de dudas .... sabia que el barco era velero no muy grande
con un motor para ayudar la navegación, que dispondríamos de un
pequeño camarote, que tendríamos actividades programadas y que debíamos
colaborar en la navegación y trabajos propios de limpieza del
barco.
Yo pensaba dentro de mi, cómo iremos vestidos ? que haremos ?,
como serán los otros, nosotros tenemos 34 años cada uno,
somos todavía jóvenes y la verdad que mi mujer Maria se hace
mirar por su silueta perfecta, bellos pechos, piernas largas, al
fin llego el día esperado.
Allí nos saludamos, éramos cuatro parejas, dos chicos
jóvenes, tres chicas que ocupaban un apartamento con dos camas
que ellas lo convirtieron en tres juntando las camas. Luego habían
los tres miembros de la tripulación. Dos hombres y una mujer que
nos recibieron muy amablemente. Escogimos unos mini camarotes que prácticamente
no tenían intimidad pues la puerta era baja y pasando veías el
interior. A los pocos minutos salimos expectantes hacia el mar
rumbo a Mallorca, la salida era desde Barcelona.
Estaba a la expectativa de como ir vestida, los miembros de la tripulación
nos sacaron de dudas, un bikini, y a cubierta .... nos fuimos
conociendo, los chicos jóvenes y las chicas que eran muy guapas
pronto se hicieron amigos y las cuatro parejas nos íbamos también
relacionando, todos teníamos unos 30 y algo de años. Nos dieron
consejos para que no nos quemara demasiado el sol y la chica de la
tripulación nos dijo a las chicas que si no queríamos tener unas
marcas del bañador muy feas que libremente nos sacáramos el bikini
si nos apetecía, ella dio el ejemplo mostrando un cuerpo
totalmente bronceado, iniciativa que pronto secundaron las chicas
jóvenes que se despelotaron rápidamente, nosotras las parejas
quedamos en top-less rápidamente, pero a las pocas horas de navegación
ya estábamos todos en traje de Adán y Eva. Era una de los
alicientes que sin confesar teníamos todos al optar por un
crucero en estas condiciones, libertad y experiencias que todos
secretamente deseábamos.
La primera comida en cubierta debajo de un toldo, desnuditos,
pronto nos dimos cuenta que nos lo pasaríamos bien en el aspecto sexy,
ya que los jóvenes después de comer empezaron a jugar y al poco
tiempo ya estaban encima unas tumbonas medio follando. Nos íbamos
sacando fotos, que todos decíamos que no podríamos enseñar a
nadie por ir en pelotas y que nos reuniríamos para
compartirlas a nuestra llegada.
Maria mi mujer estaba radiante, pronto nos relacionamos mejor con
otra pareja de nuestra edad, él muy simpático que se comía con
la mirada el culito de mi mujer y ella muy tranquila pelirroja que
con su sexo rojo sin depilar era una maravilla.
Llegó la primera cena en el barco, nos vestimos de gala, vino, champán,
servidos por la bella tripulante que llevaba un vestido con unas transparencias
que dejaban ver su cuerpo casi totalmente.
La conversación fue subiendo de tono, música, empezamos a
bailar, las parejas empezaron pronto a mezclarse, yo no paraba de
bailar con la pelirroja, mi mujer con el marido.
El le estaba tocando los pechos ya que le había bajado el vestido
... yo empecé a acariciar el sexo pelirrojo de mi amiga .... nos íbamos
calentando, algunos entraban al camarote, los jóvenes en cubierta
estaban medio en orgía ... las dos parejas nos buscamos un lugar
cerca de proa, donde había una pequeña piscina, nos metimos en
ella y empezamos a follar como locos, él comiéndole el coño a
mi mujer yo a la suya, por el culito de ambas ... una gozada ...
fue una locura ...
Os contaré algo mas del viaje, sobre todo cuando llegamos a
Formentera, paraíso natural en el MEDITERRANEO. Sitio nudista por
excelencia.