|
ENVIADA
POR
|
Hola a todos me llamo Reyko y esta es la
primera historia que publico en esta pagina, espero que les
guste. Antes de empezar me gustaria presentarme. Tengo 18 y soy
de Santiago de Chile, tengo el pelo corto, cintura
apretada, morena, delgada. Y desde los 14 que me trasvisto
cuando tengo ganas. Lo encuentro una sensacion muy buena que me
ayuda a relajarme, si bien es como vivir una doble vida, no
tengo ningun problema en hacerlo. Eso si trato de no mezclar mis
dos vidas. Bueno y aquí va la historia:
|
|
¡ ENVIANOS
TU HISTORIA E !
La Cuidadora y La Zanahoria.
Un día de verano una amiga me dejo las llaves de su casa debido a
que ella saldría unos días con sus padres a veranear y quería que
yo cuidara su casa por un día. Yo accedí con mucho gusto a su
petición, no porque me gustaba hacer buenas acciones, por el
contrario quería hacer algo malito: revisar su lencería,
intimidades y por sobre todo probarme la mayor cantidad ropa
femenina!.
Llegue alrededor de las 10 de las noche a su apartamento y me
cerciore de que no hubiese nadie en el. Había traído además una
variada cantidad de zanahorias de distintos largos y anchos, todo
con el único objetivo de tener una noche extrema de
autosatisfacción. Me di una ducha y me depile un poco antes de
empezar con la fiesta. Comencé a revisar su closet y encontré una
infinidad de sostenes, corsetería, pantys, zapatos taco alto,
pinturas, lápiz labiales, minifaldas, vestidos. Todo mi cuerpo
temblaba por la emoción, no sabia por donde empezar. Me probé una
minifalda de mezclilla, pantys negras, una blusita y sostenes
rosa, una diminuta tanguita con corazones que me apretaba todo el
culito y me pinte los labios rojos.
Observe todo mi cuerpo femenino en un espejo y me di cuenta que me
encontraba hermosa, me puse unas sandalias y fui al living.
Deseaba enormemente besar a un hombre adulto, que el apareciera, me
abrazara, me tocara y me hiciera suya. Mi lengua quería hacer
contacto con una piel de un hombre y lamerlo absolutamente,
por todo su cuerpo.
Fui a la cocina a prepararme algo para comer. Tenia que
tranquilizarme un poco. Aproveche además de lavar las zanahorias y
medirlas, para ver cual seria la primera en atravesarme. Había una
minúscula, un poco mas ancha que un dedo adulto y la mas grande era
mucho mayor que un miembro de un adulto. Esa la descartaba
rápidamente, sabia que algo así no entraría en mi. Después de comer
seguí con mi investigación: me probé hermosos vestidos de noche, un
baby doll rosa, un traje apretado que ocupaba mi amiga para hacer
deportes, collares, un vestido blanco, hilos dentales que jamás
pensé que ella podía tener! Tenia tres bikinis todos muy sexys.
Puse un poco de música y me ponía a modelar por el departamento
caminando como una chica. No resistí mas el deseo de ser penetrada
y fui a buscar las zanahorias. Me recosté en su cama, puse muchas
almohadas y peluches a mi alrededor para asumir una posición
cómoda, me subí la minifalda verde con que andaba puesta, abrí mis
piernas y con un poco de bálsamo que me puse, empecé con la
primera. Era un sensación muy satisfactoria, agitaba rápidamente y
sacaba.
Así después seguí con una mediana y esta si costo un poco mas en
entrar, al momento en que esta entraba daba un poco de dolor entre
las paredes de mi órgano. Pero debo reconocer que así me gusta
mucho mas! Me podía ver al frente al espejo con las piernas
abiertas y con toda la verdura metida, eso me daba mucha
autosatisfacción. Estaba en eso cuando se me ocurre ir a buscar la
zanahoria gigante, titubeé y al final me propuse hacerlo pero
tenia que cambiar mi estrategia porque así como así no entraría
fácilmente.
La deje parada en el piso y me siento fuertemente, nada. no
entraba. utilizo mas bálsamo y me siento mas fuerte aun, lancé el
mas agudo gemido que podría haber hecho, creo que todo el edificio
me escucho. Tenia adentro mío algo así como un cilindro de 5.5 cm
de ancho y 10 cm de largo. El dolor era indescriptible al comienzo,
pensaba que iba caer inconsciente. Lo saque y descanse por un
momento, estaba exhausta, pero no podía parar aquí y repetí el
mismo procedimiento pero esta vez fue un poco mas fácil, el dolor
eso si no desaparecía, poco a poco se comienza a acostumbrar a
tener tan tremenda mole mi cuerpo, fue tanto lo que sentí que me
corrí, por suerte no manche ninguna de sus prendas , pero todo el
piso quedo un desorden entre líquidos, bálsamo, zanahorias y gotas
de transpiración. Me sentí demasiado liberada después de haberlo
hecho. Ahora creo que puedo hacerlo con cualquier hombre, me siento
capaz de ser penetrada y recibir sin importar el largo ni el
ancho de su juguete.
Al final limpie todo y me dormí en la cama de mi amiga con un suave
pijama de seda negro de dos piezas que tiene, súper sexy.
Despertar como una chica entremedio de tanto peluches y cosas
femeninas es también una sensación bastante rica.
Y bueno esa es una historia de tantas que tengo, si quieres
contactarte
conmigo no dudes en escribirme me gustaría tener muchas amigas y
amigos (especialmente hombres mayores) que quieran contarme sus
experiencias y escribirme cositas. Prometo responderles a todos!
Nos vemos!
|